La coalición Elkarrekin Podemos (Unidas Podemos) defendió el pasado domingo su programa feminista para las instituciones que se eligen en las elecciones de este domingo frente a los ataques que se producen desde el “trifálico”, refiriéndose a Vox, PP y Ciudadanos.

Elkarrekin Podemos se ha definido como la única fuerza que defiende el feminismo “del 99% de las mujeres”. “Se nos viene encima el antifeminsimo de unos, el feminismo de la señorita Pepis de otros y la hipocresía de los terceros”, ha indicado Palop. “Esta es la cultura de la vida del trifálico. Se creen que somos máquinas reproductoras”, ha apostillado. También ha tenido palabras muy críticas para el PSOE, al que ha considerado que tiene “momentos y actitudes erráticos” por sus pactos con Ciudadanos.

Mª Eugenia Rodríguez Palop ha señalado que las mujeres y los hombres feministas tienen mucho trabajo por delante porque “en la Unión Europea 13 millones de mujeres han sufrido violencia física, una de cada 20 mujeres ha sido violada. Violencia es la física, la sexual, atacar nuestros derechos sexuales y reproductivos”, ha declarado. Además, la candidata ha indicado que feminismo y ecologismo “se dan la mano”.

Arana declara: “Debe partir de sus necesidades y realidades diversas, desterrando la idea de que las políticas nos afectan a todas las personas por igual e incorporar este principio en todos los ámbitos de la acción política foral. Porque la desigualdad nos atraviesa de forma distinta, y las personas sufren en muchas ocasiones discriminaciones cuyo origen viene sustentado en el racismo, en la aporofobia, en la LGTBifobia, y otros factores que marcan la posibilidad de vivir y ejercer nuestros derechos en plenitud o condicionan nuestras vidas al hacernos el objetivo de una y/o muchas violencias”.

Estas declaraciones se mueven en el campo tradicional de la socialdemocracia: echar balones fuera respecto a la vida de los trabajadores. Dedicarse a decir que las personas que sufren la desigualdad es debido a estas cuestiones y no por culpa del capitalismo es abstraer el problema, cayendo en el reformismo y el idealismo. La posmodernidad que existe hoy en día en la sociedad se refleja en declaraciones de partidos socialdemócratas como Podemos, que tras vender humo y dejar tirados a los trabajadores en la calle, desmovilizan a la gente y perpetúan el capitalismo con políticas conciliadoras y sin abordar la raíz del problema.​