El Consejo Europeo suspendió este viernes el despliegue de buques para la “Operación Sophia” por el veto de Italia ante su negativa a permitir el desembarco de migrantes en sus puertos.

La “Operación Sophia” es una operación militar que pretende combatir el tráfico ilegal de personas, motivada por la incapacidad a solucionar el problema de la inmigración, especialmente el caso de los refugiados producidos por las guerras de rapiña en las que la propia Unión Europea se encuentra involucrada.

El veto sucede al proponer Italia que se asignen cuotas de inmigración a cada país de la UE, afirmando que todos ellos acaban en Roma. Ante esta exigencia, los países miembros han mirado a otro lado y el veto del Gobierno italiano ha obligado a suspender el despliegue de los buques. Ante este abandono hacia los migrantes por parte de la Unión Europea y para lavarse la cara, se ha inventado la fórmula de “continuar la operación naval durante otros seis meses, hasta finales de septiembre, pero únicamente con medios aéreos”, dejándoles a la suerte en el mar Mediterráneo, donde solamente el año pasado murieron 2242 personas ahogadas intentando cruzarlo.