Narco-Alcalde-Cárcel
Fuente: El País

El alcalde del municipio Torres Torres (Valencia) se ha visto forzado a dimitir por las presiones ejercidas por los medios de comunicación, ya que las condenas que habían recaído sobre él de narcotráfico, pertenencia a organización criminal y blanqueo de dinero no eran motivo suficiente para él.

Rafael Gil Ballester, alcalde de dicho municipio, fue condenado a 11 míseros años de los 30 iniciales que pedía la fiscalía. Esta suma de años por los 6 delitos cometidos es irrisoria, teniendo en cuenta la magnitud de estos y su posición política.

Entre estos delitos destaca la pertenencia a una red de narcotráfico que transportaba enormes cantidades de narcóticos de España a Lituania, y para ello utilizaba su empresa de transporte, camuflando la droga entre las mercancías legales que transportaba.

Por ser miembro de una organización criminal, un delito por el que la fiscal reclamaba inicialmente siete años de cárcel, ha sido condenado a dos. Gil ha obtenido, a cambio de un pacto con la fiscalía, reducciones iguales en el resto de hechos delictivos que ha reconocido: tráfico de drogas, de armas, malversación, encubrimiento, un delito contra los derechos de los trabajadores y blanqueo.

Dicha gestión como alcalde también se tambalea, ya que primero gobernó con el PP y unos años después se presentó con el PSOE, del cual ha sido expulsado. Entre sus reivindicaciones destacan els bous al carrer y promocionar las fiestas patronales entre la juventud, seguramente negocios ligados al ejercicio como narcotraficante.