Los vecinos de Camp Redó ya no pueden más. Cada vez con mayor fuerza, denuncian la dejadez y abandono que afirman sufrir desde hace años por parte de las instituciones, y demuestran estar cada vez menos dispuestos a aguantar lo que ellos consideran las burlas del Ayuntamiento de Palma, encabezado por su alcalde, José Hila.

Organizados en una plataforma vecinal llamada Salvem Camp Redó, desde las redes sociales y a pie de calle, denuncian el deterioro del barrio, que ha alcanzado ya un extremo de insalubridad inaguantable por parte de los residentes de la zona. Además, se quejan de que las infraestructuras de Camp Redó están en mal estado. 

Cabe destacar que el área de Infraestructuras de Cort dio por finalizado hace unos días las obras de mejora en el espacio urbano, tanto en diversas calles de la zona como en el solar donde en el futuro se prevé construir una zona verde. Sin embargo, desde Salvem Camp Redó critican que, en realidad, gran parte de estas obras se han paralizado y están sin terminar. De esta forma, no han comprendido el tweet del alcalde de Palma, José Hila, celebrando el final de las obras, cuando el barrio continúa estando en un estado lamentable y cuando, además, no se han arreglado más que 700 metros cuadrados de los 22.000 necesarios, tal como piden los vecinos. 

De hecho, las calles Colliure, Felip II, Infant Pagà o Joan d’Àustria “están tan mal asfaltadas que representan un peligro” para los viandantes e incluso para los ciclistas, según aseguran desde la plataforma vecinal. Asimismo, aclaran también que el Ayuntamiento tiene un informe de peligrosidad del arbolado que elaboró hace años. No obstante, los ejemplares “siguen podridos y los cables del alumbrado se enredan entre las ramas”.

La plataforma vecinal recuerda que los programas electorales de todos los partidos políticos del Pacto prometieron medidas de mejora como aumentar los servicios de limpieza, luchar contra el incivismo o llevar a cabo el Plan de Rehabilitación de las viviendas sociales. Sin embargo, lamentan que ahora están peor que hace cuatro años.