Los vecinos del popular barrio de San Lorenzo de Terrassa han vuelto a salir a las calles este domingo 30, para con sus propias manos y medios, llevar a cabo una nueva jornada de limpieza popular tras la pasividad del Ayuntamiento hacia estos barrios.

Una actividad que ha partido de la iniciativa del Banco Obrero de Terrassa, debido a las condiciones de abandono y desatención en las que se encuentra esta zona de la ciudad, y a las que se le han sumado los vecinos de San Lorenzo, vecinos que han denunciado las condiciones deplorables de sus calles y plazas, situación frente a la cual, el Ayuntamiento de la ciudad, liderado por el PSC, encabezado por Alfredo Vega Motos, hace caso omiso a las quejas de sus vecinos.

Desde que empezó la crisis en 2008, la empresa que se encarga de la limpieza de la ciudad, Eco-Equip, ha visto reducida su plantilla en hasta 60 trabajadores, empresa que ha sido sometida a un estricto programa de recortes que ha afectado al servicio que presta a la ciudad y a sus vecinos, a la que se le suma la reducción de más de nueve mil rutas anuladas de camiones de recogida de residuos, varios millones de euros destinados a renovar flota de transporte y contenedores y una cantidad económica mísera para la contratación de trabajadores, que se ha traducido en el despido de más de medio centenar de estos trabajadores.

Ante el abandono institucional hacia los barrios, ante los recortes y los despidos, los vecinos como en barrios de San Lorenzo empiezan a organizarse, para así darle la vuelta a esas políticas municipales que se olvida de los barrios más humildes, mediante la voluntad popular.

Hace escasos días que la oposición en el consistorio de Terrassa pedía mayor control del servicio de limpieza y del cometido de Eco-Equip. Críticas que se han centrado en la gestión de residuos, de cómo tratarlos, pero que ha omitido una parte esencial del problema que existe en Terrassa, que es la incompetencia consciente que se está realizando con los barrios populares en la ciudad, lugares que a ningún partido político de dicha institución parece preocupar.

Por todo ello, los vecinos de San Lorenzo bajaron la tarde de este domingo a las calles con sus escobas, recogedores, rodillos y pintura, dejando sus quehaceres habituales e invirtiendo el tiempo de su día de descanso para adecentar y renovar sus espacios comunes, de encuentro y vida diaria. Tras acabar la jornada de limpieza popular se llevó a cabo una asamblea en la que discutieron que otros problemas del barrio deben ser abordados y así ponerles solución.Vecinos-organizados-terrassa

Tanto vecinos, como el Banco Obrero, saben que dichas jornadas de limpieza son pan para hoy y hambre para mañana, sino es que se soluciona la gestión del servicio de limpieza, si no se destinan más operarios y dejan de tirar el dinero a la basura en camiones más modernos, contenedores más vistosos, o preocuparse por la gestión de residuos, cuando no existe una conciencia para ello entre los vecinos de los barrios, más preocupados porque las aceras de su calle se caen a cachos o porque los parques son un peligro para los más pequeños. No obstante, estas asambleas servirán para organizarse, comprender que camino tomar para acabar con el problema, y marcar cuales son las luchas venideras que deberán dirigir los vecinos para exigir mejoras en sus barrios ante un ayuntamiento incompetente y una oposición pusilánime, frente a los cuales la organización y la lucha son el único camino.