Ante la gran tormenta de casos de abusos sexuales por parte de la Iglesia que están al fin saliendo a la luz en los últimos años, la institución no ha tenido más remedio que tomar riendas en el asunto, o mejor dicho, simular que las toman.

Dichas medidas vienen de mano de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y consisten en la creación de una comisión para la supuesta investigación de los casos de pederastia entre eclesiásticos.

La mencionada comisión será constituida por jesuitas, miembros de la CONFER y miembros del Opus Dei con altas responsabilidades. Cabe recordar que gran parte de las denuncias de abusos son hacía profesores de colegios del Opus Dei.

También han decidido incluir al sacerdote Silverio Nieto Núñez, quien antes de entrar en la CEE fue comisario de Policía. Hace apenas un año, el sacerdote fue denunciado por los padres de una víctima de abusos sexuales en un colegio del Opus Dei, al intentar intimidar durante más de dos horas al joven para que el abuso no saliera a la luz. Toda una vergüenza pública.

Las intenciones de la Iglesia ante los abusos sexuales a menores por parte de sus miembros no han cambiado: las perpetúan y esconden, y esto ha sido permitido por el Gobierno, que durante todos estos años donde se destapaban casos de abusos a millares a manos de la Iglesia, no ha hecho ningún reproche a ésta y continúa con los privilegios y sobornos por parte del gasto público en la Iglesia Católica.