La pasada Semana Santa más de un centenar de cámaras de vídeo grabaron las calles de Sevilla. Existió un control GPS de las cofradías para determinar su ubicación, y la iluminación de las calles se pudo regular según lo requiriesen las circunstancias. Éstas fueron algunas de las medidas de seguridad llevadas a cabo en la ciudad durante uno de sus grandes acontecimientos con el aprovechamiento de las nuevas tecnologías. 

Pero aquí no queda todo. ¿Cómo evolucionará Sevilla en las tecnologías de apoyo a “la seguridad ciudadana”? Según Armando Cabral, ingeniero informático especializado en este tipo de sistemas, la tecnología avanza a pasos agigantados y su uso va a ser determinante los próximos años para aumentar las medidas de seguridad no solo en fechas concretas, sino de forma continua.  

De hecho, Sevilla es pionera internacionalmente en el uso de un sistema de seguridad común, controlado por los distintos cuerpos de seguridad y gestionados por el Cecop, para ofrecer seguridad en los grandes eventos. 
Actualmente, las principales medidas que se toman son la monitorización de aforo y control de masas, el establecer un alumbrado diferente por zonas que permita variar las intensidades como medida disuasoria o de seguridad y analizar en tiempo real las principales redes sociales, para poder producir una alerta en caso necesario. 

Sin embargo estas medidas en los barrios más pobres de la ciudad ni se plantea si implementación, debido a que en ciertos barrios como por ejemplo Torreblanca la policía ni si quiera puede entrar sin un permiso especial y tanto aquí como en el distrito Cerro-Amate hay una tradición de manifestaciones por la necesidad de que intervenga la policía en las conocidas casas de los narcos que viven en estos barrios, independientemente de mencionar que estas medidas solo existen en las zonas ricas de la ciudad, se ve clara la desigualdad abismal que existe respecto a la seguridad en un barrio rico o pobre.