Eran los dos máximos responsables de la campaña electoral y se marchan señalando a Inés Arrimadas como sucesora de Albert Rivera.

Dos de los principales dirigentes de Ciudadanos y hombres de confianza de Albert Rivera, José Manuel Villegas y Fernando de Páramo, han anunciado este jueves que se van y dejan paso a la nueva etapa que se abrirá en marzo en el partido y que, salvo sorpresas, capitaneará la portavoz parlamentaria, Inés Arrimadas.

Sin embargo, cabe destacar que Villegas, según ha adelantado la propia Arrimadas, formará parte de la gestora que el próximo día 30 nombrará el Consejo General. Sin la “obligación” de incluir a Villegas ni a De Páramo, Arrimadas -única candidata que se ha postulado hasta el momento para sustituir a Rivera al frente del partido- tendrá más libertad para configurar su propio equipo y emprender la renovación y el regreso al centro que le reclaman desde diversos sectores de la formación naranja.

Además, ambos hasta ahora se habían mostrado neutrales respecto a la sucesión de Rivera, pero han optado por acompañar su despedida de un respaldo explícito a la única que, según dicen, ha sido capaz de vencer al nacionalismo en unas elecciones autonómicas en Cataluña.

“Yo no seré secretario general ni estaré en la nueva Ejecutiva de Cs”, ha prometido Villegas, que sin embargo sí se ha puesto a disposición del partido “para llevar una transición” hasta la quinta Asamblea General, que se celebrará como pronto el 10 de marzo dada la separación de cuatro meses marcada por los Estatutos entre un congreso extraordinario y unas elecciones.

Por su parte, el secretario de Comunicación, Fernando de Páramo, ha hecho público a través de una carta que abandona la política. “Cierro una etapa, ha sido un honor y un orgullo servir a los españoles”, ha afirmado en esa misiva de despedida.

De Páramo ha informado que tras unos años “apasionantes en política”, renuncia a su cargo orgánico dentro del partido y a su escaño en el Congreso por Barcelona que ocupará José María Espejo-Saavedra.