El partido de Santiago Abascal vuelve a abarrotar el palacio de Vistalegre con miras en las próximas elecciones generales y atacando al PSOE por la exhumación de Franco.

El pasado domingo Vox congregó a cerca de 12.000 seguidores en el Palacio de Vistalegre, iniciando así la precampaña electoral y celebrando su primer aniversario de su irrupción política desde su primer “Vistalegre” el pasado octubre con unos 10.000 asistentes. Un año después de su irrupción han estadorecordando la evolución de la formación y todo lo que han conseguido en los comicios y en las instituciones.

Además de toda la evolución del partido, el líder de Vox ha aprovechado todo el tirón mediático y contexto político para erigirse como defensor político de la familia Franco frente a la inminente exhumación del dictador y afirmando que todo es un intento por parte del PSOE de “deslegitimar la monarquía y deslegitimar a Felipe VI”.

Pese a haber hablado de todos los logros que ha conseguido la formación desde aquel primer acto de Vistalegre que les situó en el foco mediático, no se ha comentado nada sobre todas las crisis internas que el partido está sufriendo, como las bajas y los abandonos. Uno de los más importantes era apenas hace una semana. 

La exdiputada por Baleares en el Congreso, Malena Contestí, ha renunciado a liderar ninguna lista de Vox de cara al 10N así como el fin de su militancia, afirmando que «Vox no es un partido político. Vox es un “movimiento” extremista y antisistema, y con ello me ha traicionado». 

Este abandono se le suma al partido de Abascal junto a muchos otros como el portavoz de Vox en el parlamento asturiano, la presidenta de Vox Albacete, la crisis orgánica en Castilla y León y en varios municipios como algunos concejales de Toledo, Málaga y Algeciras, dejando ver una crisis interna e ideológica dentro del mismo partido.