El partido xenófobo, tradicionalista y ultraderechista VOX, que ha irrumpido con fuerza en las elecciones autonómicas andaluzas y se ha convertido en un partido clave para el gobierno de la comunidad andaluza, en la mañana del viernes lanzó un comunicado afirmando que “no serán un obstáculo para el cambio”, pero dejando bien claro que debe ser con ellos en el Parlamento andaluz.

Algunos de los puntos programáticos de la formación de Santiago Abascal son: derogación de la ley de protección a colectivos LGTBI+, un programa antimigratorio que viola flagrantemente los derechos humanos, la eliminación de la Ley de Memoria Histórica y la implantación de una Consejería de Familia de acuerdo a sus ‘’valores tradicionales’’.

El auge de los partidos de ultraderecha, de tinte represor, autoritario y supremacista no es ni un hecho aislado ni una casualidad: en toda Europa, ante la crisis económica y el fracaso de la socialdemocracia, en la que limitan su trabajo meramente a lo “políticamente correcto” sin dar ninguna solución real a los problemas que sufren los trabajadores día a día, cansados de las falsas promesas de esta “izquierda”, caen en el engaño populista de los partidos más reaccionarios, como Vox, siendo actualmente este partido indispensable para el Partido Popular y Ciudadanos para obtener la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz.