Óscar Reina, secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), fue detenido el día 15 de noviembre en Granada tras finalizar una rueda de prensa de la Plataforma 4 de Diciembre.

Desde la Policía Nacional aún no han precisado los motivos de la detención, pero confirmaron que ha sido arrestado por tener un par de resoluciones judiciales pendientes por el que pesaba una orden de busca y captura.

Tras su puesta en libertad con cargos y ya en su casa, publicó un vídeo en su perfil de Facebook en el que dice que seguirá “su lucha, porque no hay descanso”, reafirmándose en que “decimos jaque al Rey, a la monarquía y a una Constitución que es mentira”.

Reina no ha comparecido ante el juez por la causa de injurias a la Corona porque “para ponerse delante del juez no va a ser por propia voluntad”, señala. Desde el SAT explican en un comunicado de prensa que, como portavoz nacional del sindicato, Reina, al igual que toda la dirección del SAT, “es insumiso judicial y no puede presentarse voluntariamente ante ningún juzgado”. La decisión de ejercer esta forma de insumisión fue tomada por unanimidad en la Asamblea Nacional del SAT, debido a los numerosos casos de represión hacia este sindicato, colocándose como el más reprimido de Europa con más de 500 casos.

El secretario general del SAT ya fue detenido el pasado mes de junio por la Guardia Civil por un presunto delito de odio y de injurias a la Corona, por los comentarios y publicaciones realizados a través de las redes sociales desde diciembre de 2016, en la que en uno de los tuits llamó “miserable” a Felipe VI. Sin embargo, cree que su detención está vinculada al trabajo denuncia del sindicato de los abusos laborales y sexuales “en la fresa de Huelva”, unos casos de abusos y violaciones que sacó a la luz la revista alemana “Correctiv” denunciando estos casos que sufrían las temporeras marroquíes de la fresa, en la que no olvidemos que la primera reacción tras la publicación por parte de empresas, asociaciones agrícolas, muchas ONG y los principales sindicatos fue negarlo, en el que de hecho, sindicatos como CCOO y UGT sacaron un comunicado conjunto con las asociaciones de productores diciendo que dicha publicación era mentira y que pondrían en manos de la fiscalía las informaciones periodísticas por si fuera constitutivo de delito, saliendo estos sindicatos una vez más, en defensa de los intereses de los grandes empresarios, en los que la producción de la fresa en esta región es el 95 % de lo que se recolecta en España y se exporta a otros países europeos, obteniendo unos inmensos beneficios acosta de su explotación y abusos a los que son sometidas las recolectoras.